lunes, 18 de junio de 2012

★ {RandomLive} Reto 30 días de Música con FanFics~

: YuyaRi~ Pronto acabaré BD!

: S.O.L.O. - Super Junior M

: FaceBook~


¡Oh, si, Baby~!
Por que se que solo yo lo pedí(?) 


¡¡Reto 30 días de Música con FanFics~!! !

*Se emociona~(?)*



¿A que suena divertido?
Son libres de hacerlo también x’D. Aunque no creo que a alguien le parezca interesante esto xDD

Pues… Es algo sencillo~ Como el titulo lo dice, por 30 días deberán subir un One-shot, Drabble, idea interesante(?) basado en la primera canción que escuchen en el día~ :3!

¡Ojo!(?) No tiene que ser un song-fic por el hecho de estar inspirado en una canción, así que lo que escribas no tiene que ser fiel a la letra, solo escriban lo primero que pase por su cabeza mientras escuchan la canción, eso es lo divertido de la situación, no todo el mundo imagina lo mismo al escuchar la misma canción -w-

La única regla es que debe llevar por titulo el nombre de la canción que escucharon, junto con un video de la misma al final del fic :D .. No es tan difícil, ¿O si? D:! No están obligados a subir un fic diario –Se que eso es demasiado complicado -3-*– puede ser cada que se les de la gana xD, El punto es cumplir con los 30 días -w- ~ Pero no es necesario que sean actualizaciones continuas. Espero se entienda D:!. Para que comprendan mejor.. es igual a un reto de 30 días en el Facebook xD

 Bueno~ Hago esto por que quería un reto de Fics y nadie me da uno e-é Así que yo sola puedo (?) xD. Como ya dije si quieren intentarlo también, ¡Adelante! *3*~ Yo podré mi primer Fic basado en este reto pronto BD!

 Bye Nyappy~~!

domingo, 10 de junio de 2012

♠ {ONESHOT} First Date.

: Jamas debí escribir algo así x'D

: Troblemaker - Hyuna & HyunSeung

: En busca de bello MiNew~♥ *3*)/!


Hola~!
Yo de nuevo con otro fic  .. no es la gran cosa~ Solo lo escribí para un concurso que.. no creo ganar x'D



Titulo: First Date.
Autora: Tsuki~ :3!
Pareja: Hikaru Yaotome x Ryutaro Morimoto { HikaRyu }
Clasificación: G
Genero: … ¿Humor? Romance .. no se x’D
Extensión: One-shot
Summary: “Así que ahora estaba ahí, por que ese par creía que una roca tenían mas tacto con las chicas que él, y no podían dejar que arruinara una primera cita, que supuestamente debía ser perfecta.”
Notas: Es tan aburrido ;A;! .. Lo siento ;__; .. Era mas lindo en mi cabeza x’DD
Advertencias: lalala~ Hikaru sigue siendo rubio para mi(??) por que... es sexy así BD (?) ok no xD


『★』~『★』~『★』~『★』


Definitivamente, iba a golpearlo.

Oh, si~ Por supuesto que lo haría, y mejor aun, esta vez tenia una excusa lo suficientemente valida como para que Hikaru no pudiera siquiera reclamarle, y si aun así se atrevía a intentarlo, pues… ¡Lo golpearía otra vez!. Por que se lo tenia bien merecido y punto. Y Ryutaro sabía, que cualquiera en su lugar haría exactamente lo mismo si la persona que esperas –y que te cito a ti en primer lugar sin tomar en cuenta tu opinión– no llega a la hora acordada, ¿Verdad?.

Claro que él no era ningún maniático de la puntualidad, ni disfrutaba maltratando a su rubio amigo –O por lo menos eso era lo quería creer– pero que el chico llevara cuarenta minutos de retraso y sin tomarse la molestia de llamarlo o mandarle un mensaje de texto explicándole el motivo de se tardanza, ¡Definitivamente lo molestaba!

Pero él no iba a ser el que intentara ponerse en contacto con Hikaru, por que en primer lugar ni siquiera había aceptado del todo aquella salida, y el plan tan extraño que implicaba, y el único motivo por el cual aun estaba ahí era para… Bueno, golpearlo por hacerlo esperar y obligarlo a que le comprara el helado más grande y caro que encontrará, ese SI era un buen plan, no como las tonterías que…

 — Lindo Ryu-chan, sonríe~

¿Eh?

La alegre voz de Hikaru, acompañada del clásico ‘click’ que los celulares emitían para indicarte que una foto había sido tomada le hizo dar un respingo asustado, ¿En que momento había llegado? Tan concentrado estaba en sus ideas y pequeñas venganzas que… Esperen.

¡Auch! — Hikaru protesto en cuanto sintió el puño del pequeño golpeando su brazo izquierdo, llevando casi por inercia su mano opuesta a aquella zona. — Me alegra saber que te da tanto gusto verme. —   Contrario al ligero dolor que sentía, una sonrisa divertida se formo en sus labios, después de todo, no era como si no se hubiera esperado ya una bienvenida así.  

Ryutaro rodó los ojos ante las palabras del mayor, pensando seriamente en si golpearlo de nuevo sería una buena idea. — ¿Es que acaso la puntualidad y tú no son buenos amigos? — Alegó, mirándolo con un puchero adornando su rostro, consiguiendo ser fotografiado nuevamente por el mayor. ¡Y deja de tomarme fotos!

— Mal, mal pequeño Ryu-chan, cuando una chica llega tarde a la cita es por que le importa demasiado lo que pienses de ella, así que tarda mas tiempo de lo normal arreglándose. — Respondió tranquilo mientras presionaba unas cuantas cosas en su celular. — Y bueno, no es mi culpa que tu cara de enfado sea linda. Le mandaré la foto a Yabu y veras que piensa lo mismo~

— ¿En verdad tenemos que hacer esto?

— Deja de quejarte y camina.

El pequeño quiso correr y encerrarse en su habitación hasta el final de sus días en cuanto escucho la pobre excusa de Yaotome, ignorando incluso el comentario siguiente, que en otras circunstancias lo hubiera hecho enfadar aun más. Por que había estado tan ocupado quejándose de la impuntualidad de Hikaru que había olvidado por completo el principal problema.

Su cita, no cita con el mayor.

Y otro nombre se agrego a su lista de futuros asesinatos. Por que de su cuenta corría que Shintaro pagaría por lo que había ocasionado, así fuera lo último que hiciera en la vida, si no fuera por esa persona que se hacía llamar su hermano no estaría ahora en medio de esa torpe falsa cita.

¿Cómo es que había terminado así? 

Siendo sinceros, Ryutaro no le veía lo extraordinario a que una chica lo invitara a salir, es decir, todas las personas lo hacen, ¿no? La única excepción aquí era, que esa sería su primera cita y a Shintaro le había parecido divertido divulgarlo a todo el ser vivo que le prestara algo de atención, cosa que no importaría en lo más mínimo si la noticia no hubiera llegado también a oídos de todos sus compañeros de grupo, y por consiguiente, a Hikaru.

Y sin saber exactamente como, todo había acabado con un Takaki alegando que seguramente no tendría la menor idea de que hacer en una cita romántica, con Yabu y Daiki dándole la razón, Inoo y Keito escribiendo una lista de cómo debía tratar a las mujeres, Yuto conversando con Yamada sobre lo nostálgico que lo ponía el recordar su primera cita, Chinen intentado adivinar el tipo de chica que había tenido el valor de invitarlo y Hikaru… bueno el, solamente se dedicaba a mirarlo como si quisiera reprocharle algo, mientras Shintaro a su lado parecía estar hablándole de algunas cosas que él era incapaz de escuchar.

Quiso acercarse y preguntar que era lo que sucedía, hasta que claro, la sonrisa traviesa que había desaparecido por un momento del rostro de Hikaru, regreso. El cuerpo de Ryutaro se tenso automáticamente, y aquella extraña vocecita en su cabeza le grito que corriera lo mas lejos que sus piernas se lo permitieran de aquel lugar y del extraño plan que ese par se traía entre manos, pero supo que era demasiado tarde cuando sintió el brazo de Yaotome rodeando sus hombros para evitar que huyera y susurrarle después un casual “Creo que deberíamos tener una cita Ryu-chan~” al oído.

 Así que ahora estaba ahí, perdiendo la tarde de lo que pudo haber sido un perfecto sábado jugando videojuegos, caminando por las calles de Tokio a mitad de aquella cita de práctica que a su hermano y al mayor les parecía tan buena idea que tuviera, por que ese par creía que una roca tenían mas tacto con las chicas que él, y no podían dejar que arruinara una primera cita, que supuestamente debía ser perfecta. ¿Desde cuando aquellos dos se habían vuelto cercanos?, ¿O solo lo hacían a propósito para confabular en su contra?

Sobra decir que negarse a tan descabellado plan fue algo inútil, y no era como si él jamás hubiera salido ya con Hikaru antes, pero que el rubio jugara esta vez el rol de la ‘chica’ con la que se suponía estaba teniendo una cita y el de sabelotodo que le enseñaba lo que debía y no debía hacer era… Tan bizarro.  

— ¿Quieres dejar de hacer eso? — El pequeño Morimoto dejo sus pensamientos a un lado, mirando algo irritado la mano de Hikaru, que llevaba vario tiempo ya chocando con la suya, gracias a la excesiva cercanía que mantenían sus cuerpos mientras caminaban uno al lado del otro, y que no estaba seguro de cuando se había creado.

— ¿Qué? — El mayor fingió no entender, riendo internamente por la poca paciencia del chico y rozándole la mano de manera poco disimulada un par de veces más. — No hago nada.

— ¡Eso! ¡Se que lo haces apropósito! — Ryutaro chocó con algo de brusquedad su mano con la de Hikaru en repetidas ocasiones, demostrándole así con acciones a lo que se refería.

— Ah~ — Hikaru paro un momento, disfrutando del ligero puchero en los labios del pequeño cuando este se detuvo también. — Creo que ya entiendo de lo que hablas. — Sonrió, por que su diminuto e improvisado plan había dado efecto, y ahora tenía lo que quería. — Si tanto deseabas sostener mi mano lo hubiera pedido y ya, no me molesta. Después de todo esto es una cita. — Sin esperar respuesta sostuvo la mano de Ryutaro con la suya, para retomar su camino después.

— Eres tan raro

Hikaru rió levemente ante aquellas palabras, relajándose un poco cuando el casi seguro reclamo que esperaba, no llego. — Vamos ya, que llegaremos tarde. — Y en un rápido y sutil movimiento entrelazo un poco más de sus dedos, sintiendo de inmediato el reconfortante calorcito que le producía la piel del pequeño contra la suya, y que le hizo ensanchar su sonrisa un poco mas.


『★』『★』『★』『★』


— Usualmente las primeras citas son en algún parque de atracciones o cines, pero el acuario esta bien para comenzar, — Hikaru miro a su alrededor una vez que estuvieron dentro de aquel lugar, sonriendo ante su buena elección, por que el acuario de Tokio era perfecto, y las parejas acarameladas alrededor solo terminaban de comprobarlo. — y tiene ese cierto aire romántico que…

Pero antes de que pudiera continuar explicando todo lo que había preparado sintió a Ryutaro soltar su mano –que hasta ese momento habían permanecido unidas– para después correr hasta la hermosa exhibición que protagonizaban los animales marinos al otro lado del cristal.

— ¡Oh! ¡Mira Hikaru, mira~! ¡Es enorme~~! — El pequeño Morimoto sonrió y señalo entusiasmado la gran mantarraya que nadaba de un lado a otro en aquella gran pecera, sin despegar un segundo su mirada de ella y olvidando completamente que se suponía debía estar prestando atención a lo que el mayor le decía.

— A este paso no aprenderá nada. — Hablo para si mismo, pues la atención de su acompañante hace tiempo que le había sido arrebatada. — Comienzo a preguntarme si tendrá una cita o una excursión escolar. — Hikaru dejo que un suspiro derrotado escapara de sus labios cuando vio al pequeño caminar de un lado a otro fotografiando a los peces con su teléfono celular. — Supongo que por un rato esta bien.

 Sonrió, aun siguiendo a Ryutaro con la mirada, por que tal vez Shintaro tenía razón y debía de empezar a ser sincero y no escudarse con un plan tan extraño como lo era el fingir que ayudaría a que la dichosa cita con esa chica de la cual solo conocía el nombre fuera perfecta. Por que la verdad era que ella no podría importarle menos, pero que esa persona se llevara la primera cita del pequeño no podía permitirlo, por mas caprichoso que pudiera sonar aquello, y pensándolo un poco, lo que ellos estaban haciendo en ese momento debía contar como una primera cita ¿Cierto? Aunque la otra parte se comportara como un infante y cortara toda la atmosfera romántica, era una cita al fin y al cabo.

Si, Hikaru le había ganado a esa atrevida chica, y definitivamente le ganaría en muchas cosas más.

— No debes ignorar de esa manera a tu cita, Ryutaro. — El mayor corrió hasta la nueva sala donde el pequeño había ido, esa que le daba la sensación a cualquiera de estar encerrado en una burbuja debajo del mar, y que ahora solo era ocupada por ellos dos. — Se aburrirá de ti.

— Si lo hace es su problema. — Fue la escuálida respuesta que soltó el pequeño mientras miraba entretenido por el lugar.

— ¿En verdad Miorin-chan fue la que te invito a salir? ¿Seguro que no fuiste tu el que la acoso hasta que aceptara? — Hikaru intento no sonar interesado, picando repetidas veces la mejilla de Ryutaro con uno de sus dedos para que dejara de ignorarlo.

— ¿Cómo es que…? — El pequeño Morimoto quiso preguntar si es que la conocía, pero seguramente había sido su hermano quien le hablara de ella a Hikaru- ¡Claro que fue ella!, yo no… pensé que solo quería tomar algo y conversar un rato como hacemos después de clases así que le dije que si, pero… pero… ¡No sabía que era una cita! – Cuando sus ojos chocaron con los del mayor sintió esa enorme necesidad de justificarse, por que Miorin era su amiga, pero nada mas y quería que Yaotome lo tuviera claro.

Hikaru no puedo evitar reír ante el rostro alterado de Ryutaro, por que si el momento no se hubiera sumergido en un extraño sentimiento que aun no alcanzaba a comprender, seguramente no perdería la oportunidad de tomarle una foto.

— Ya, ya~ Conociendo la poca atención que prestas a las personas que te rodean no dudo que algo así haya pasado. — Y le revuelve un poco el cabello, en un intento de relajar al pequeño. — Eres tan despistado Ryu-chan, hay demasiadas cosas a tu alrededor tan evidentes y que eres el único en no notar. Algunas veces eso es frustrante. — La sonrisa de Hikaru menguo un poco, algo que el otro chico no noto.

— ¡Hey! Me haces parecer un torpe. — Se quejo, alejando su cuerpo del mayor para que dejara de jugar con su cabello.

— Por más indirectas que intente jamás te das cuenta, ¿Debería ser tan directo como ella?

Y entonces Ryutaro se dio cuenta, que la mirada de Hikaru era la misma a cuando se entero que tendría una cita, esa que parecía quería hacerlo entender lo que con palabras el rubio no se animaba a decirle, pero que el era incapaz de captar. ¿Era su culpa? ¿En realidad era tan poco observador a su entorno? Y de nuevo quiso preguntarle, quiso entender. Pero cuando sintió al mayor acercándose a su rostro su cerebro sufrió un bloqueo. Por que le fue casi imposible ahogar el jadeo asustado que se escapo de sus labios al sentir las manos de Hikaru sobre sus mejillas, casi jurando que lo hacía por temor a que saliera huyendo, cosa que últimamente pretendía hacer con mucha frecuencia.
Y lo tuvo tan cerca, en medio de esa pequeña desolada sección del acuario, que pudo verse reflejado en aquel par de ojos marrones, que seguían queriéndole transmitir un mensaje.

 — ¿ …A-Aquí es donde se supone que debo besarla… ? — Hablo sin pensarlo realmente, sintiendo como el cuerpo de Hikaru se tensaba ante sus palabras, y se sintió torpe por haber olvidado que todo aquello era solo una cita falsa.
— Los besos en las primeras citas no son buenos.  — Respondió, sonriendo ácidamente al notar que de nuevo, sus sentimientos no había sido captados. Tal vez, así debía ser. — Es hora de irnos.

Y por primera vez en todo el día el pequeño solo asintió, tomando la mano que Hikaru le había ofrecido y dejándose llevar fuera del lugar. No importando el hecho de que no llevaran mas de dos horas ahí.


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El camino a casa de Ryutaro fue relativamente corto, cosa que el menor agradecía sinceramente, por que fue solo cuando se vio frente a la puerta de su casa que el aire regreso de nuevo a sus pulmones. Permitiéndose sonreírle ligeramente a ese Hikaru que no había dicho ni media palabra en el trayecto, pero que seguía sosteniendo fuertemente su mano, con aquella angustia aun reflejada en sus ojos.

— Gracias por traerme, aunque no era necesario. — Le dijo, rompiendo por fin el molesto silencio que los mantenía envueltos.

— Acompañarla hasta su casa es lo que debes hacer al final de una cita, recuérdalo.
Ryutaro asintió ante las palabras de Hikaru sin tomarlas realmente en cuenta. ¡¿Que rayos importaba la estúpida cita de práctica en aquel momento?!

— Entonces… supongo que nos veremos después. — Era el momento de irse, lo supo cuando el mayor dejo de aferrarse a su mano, y pensó en invitarlo a tomar algo, o en quedarse afuera hablando de cualquier tontería, pero solo se vio con el valor de caminar lentamente hasta la puerta de su casa, girando una ultima vez para despedirse con un leve movimiento de su mano.

Pero lo que nunca espero, fue el cuerpo de Hikaru acorralándolo contra aquel trozo de madera, en un rápido movimiento que lo obligo a levantar temeroso su mirada que enseguida choco con la del rubio, justo como lo sucedido hace un par de minutos en el acuario, con la excepción de que ahora los ojos del mayor solo reflejaban decisión.

— Espera. — Las manos de Hikaru viajaron nuevamente a sus mejillas, atrayendo sus cuerpos una vez más. — Hay algo más que olvide enseñarte. — Y Lo último que Ryutaro pudo ver fue aquella sonrisa traviesa dibujarse en los labios del mayor antes de presionarlos contra los suyos.

Por que fue incapaz de mantener los ojos abiertos en cuanto la palabra ‘beso’ apareció en su mente, Hikaru lo estaba besando, tan dulcemente que incluso le dieron ganas de reír a causa de la vergüenza que aquello le producía. Y cuando sintió como sus labios respondían lentamente a los movimientos que Yaotome marcaba solo pudo aferrarse fuertemente a la ropa que vestía el mayor, por que aquello no era desagradable, pero si algo nuevo, y comenzaba a tener miedo de las sensaciones que algo como eso le provocaban.

— Dijiste que los besos en las primeras citas no eran correctos. — Susurro cuando la falta de oxigeno los obligo a separarse, sujeto aun a la camiseta del mayor.

— Algunas veces, solo es bueno arriesgarse y ver que pasa después. — Respondió el mayor, deslizando sus manos por las mejillas del pequeño hasta llegar a sus manos hechas puño aferradas a su ropa, liberándose lentamente. — La lección termina aquí, suerte con ella Ryu-chan.

Ryutaro miro a Hikaru marcharse después de decirle aquello, llevando una mano a su pecho, y sintiendo perfectamente los acelerados latidos de su corazón que también retumbaban en sus oídos, acompañados de ese dulce hormigueo que atacaba sus labios y que le producía una agradable sensación, necesitaba saber que no estaba alucinando, o que pronto moriría a causa de algún mal cardíaco.

Y en medio de todo aquello, tomo una decisión.


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Su mañana del domingo había tenido un inicio terrible, por que al parecer su familia encontraba divertido excluirlo de las salidas que tenían programadas y dejarle una simple nota con explicaciones absurdas que en ese momento no tenia ganas de conocer.

Miro la casa por un instante, tanto silencio no era bueno, necesitaba distraerse para no recordar las tonterías que había cometido el día anterior y que ahora seguramente Ryutaro estaba a mitad de su cita con esa tal Miorin, que apostaba todo lo que tenia en su poder a que no era para nada bonita, ni inteligente, ni divertida, ni… ni…

— ¡Aish! ¡Creo que iré a molestar a Takaki un rato~!. — Grito, intento deshacerse así de toda aquella  frustración que el tema le provocaba mientras revolvía de sus rubios cabellos con ambas manos. Yuya siempre era la mejor opción para despejarse un rato, aunque ahora que se había conseguido novia era algo más torpe que lo normal.

Con ese último pensamiento robándole una sonrisa Hikaru salió dispuesto a correr a la casa de su amigo y pensando en que invitar a Yabu también seria una buena idea. Pero la persona que encontró ahí, de pie frente a el cuando abrió la puerta lo paralizo. “¿Qué haces aquí?” Intento preguntarle, pero la voz se había quedado atorada a mitad de su garganta, ¿Y se venia a golpearlo por haberlo besado al día anterior? Tal vez era algo que merecía pero… que hacía Ryutaro ahí en primer lugar, a esas hora del día debería estar con esa molesta chica.

— Yo… estaba apunto de salir y…

— Le dije a Miorin-chan que no podía ir. — La voz insegura del pequeño corto la pobre excusa que estaba apunto de darle, confundiéndolo un poco más en el proceso, pero se mantuvo en silencio, esperando a que el chico continuara. — eh… Quiero… Quiero probar algo, así que… Creo que tú y yo deberíamos tener una cita Hikaru.

Soltó el pequeño, con las mejillas sonrosadas y desviando su mirada a otro punto que no fuera el mayor, intentando ocultar el nerviosismo que atacaba su cuerpo, pero que el jugueteo constante que mantenía entre sus manos detrás de su espalda delataba enseguida. Hikaru no supo exactamente como tomar aquellas palabras, pero después de algunos segundos sonrió al recordar que eran las mismas que él había utilizado días antes con el menor.

— Ya tuvimos una, ¿No lo recuerdas? — Intento parecer ofendido, logrando una leve risa en Ryutaro, que lo hizo reír también. — Supongo que tendré que aceptar ya que viniste hasta aquí.

— Pero antes, tengo una pregunta. — El pequeño Morimoto hablo, ganándose toda su atención a medida que se acercaba a él. — Los besos en las segundas citas… ¿Están bien?.

La sonrisa que se formo en el rostro de Ryutaro fue tan hermosa, que Hikaru quiso golpearse mentalmente por tener pensamientos cursis como esos. — Que importa. — Y cuando al fin lo tuvo lo suficientemente cerca, atrajo ese pequeño cuerpo en un fuerte abrazo para besas aquello delgados labios que tanto le gustaban, siendo correspondido al instante.

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sábado, 12 de mayo de 2012

♣ {ONESHOT} Absolut Bellini

: Quiero ChangMinho♥ ;3;!

: Oppa, Oppa - EunHae

: Por fin frente a mi computadora xDD


Titulo: Absolut Bellini
Autor: Tsukiki~(?) :D
Pareja: Nakajima Yuto x Morimoto Ryutaro { MoriJima }
Extensión: Se supone que era un drabble, pero me pase de las 1000 palabas ;A;!, y siento que es muy corto para ser un one-shot en toda regla(?) Así que dejémoslo en algo intermedio(??) xD Advertencias: Ni la propia autora sabe que diantres es esto (?) xDD
Dedicatoria: Para mi linda reina Sarahi~♥♥! *OOO* Solo ella sabe de donde me “inspire” para crear algo tan.. extraño x’DD! cofcofsumadosaalgunosdebrayesdelFBcofcof xDDD! ¡Lo hice mi reina *3*)9! Ahora te toca a ti escribir InooTaro *A*!, presión ewè .. xD!
Aclaraciones: “Absolut Bellini” es un cocktail-bebida-Lo que sea(?) que encontré en una revista xD … y si no mal recuerdo lleva algo de vodka, champagne y néctar de melocotón :3 –Por si alguien se lo preguntaba x’DD–


Bueno~ ¡Espero que les guste :DDD! ♥


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— ¡wa~! ¡¡Yuto~~!! ¡Eres tan alto~! ¿Cómo es que creciste tanto?

Nakajima soltó un largo suspiro ante la escena frente a el, estaba seguro que cualquiera en su lugar habría estallado en sonoras carcajadas ante la imagen del mayor de los Morimoto a mitad de la calle abrazado a aquel poste de luz intentado mantener el equilibrio; ¿Y por que no? Gritando a los cuatro vientos cualquier tontería que cruzara por su cabeza en ese momento.

Pero la escena le había dejado de parecer graciosa después de pasar mas de una hora presenciándola.

Y no fue hasta después de algún tiempo cuando Yuto descubrió que los gritos del pequeño estaban dirigidos a él, el único problema era que… al parecer Ryutaro se empeñaba en creer que aquel poste no era otro ser que su alto amigo, y él, de pie a su lado, había pasado a ser un completo extraño ante los ojos de Morimoto.

¿La razón? Simple, Ryutaro Morimoto estaba total y completamente... Ebrio.

 — Yuto~ ¿Sabías que los lunares en tu cuerpo te hacen ver mas sexy? — Ryutaro se abrazo un poco más a ese poste con una sonrisita tonta adornando sus labios, riendo segundos después de sus propias palabras. — ¡SI! Eso es lo que escuche decir a un par de chicas la otra vez camino a la escuela~ Aunque yo creo que tienen razón~

 — Ryu-chan, vamos a mi casa, ¿si? Ya es tarde y ambos necesitamos dormir. — Nakajima pronuncio sus palabras tranquilamente, intentando así convencer al chico de hacerle caso, tratando de ignorar el hecho de que el alcohol parecía borrar todo rastro de el Ryutaro de siempre, dejándole un chico torpe, risueño y sumamente atrevido frente a el.

Oh, si. Bastante atrevido, si de algo estaba seguro es que el pequeño moriría de vergüenza si era capaz de recordar siquiera algunas de las frases sugerentes que le había dicho esa noche.

— ¡No quiero! — Morimoto se aferro aun mas a su querido poste, inflando sus mejillas en un claro puchero disgustado. — Quiero seguir jugando contigo,… ¿Ya te dije que eres guapo? ¡Por que lo eres mucho!

Un nuevo suspiro agotado se escapo del más alto, era obvio que si seguían de esa forma jamás lograrían irse de aquel lugar, y ciertamente era un milagro que Ryutaro pudiera siquiera recordar su nombre con todo el alcohol que debía estar circulado por sus venas. Tras meditar la situación algunos segundos mas, una leve sonrisa se dibujo en los labios de Yuto, ya había lidiado con varios de sus amigos en condiciones iguales o peores a las del pequeño, así que sabia perfectamente que hacer.

Y en esos momentos agradecía perder un par de horas a la semana en aquel modesto gimnasio.

— ¡¿Qué haces?! ¡Suéltame! ¡¡Ayuda~!! — Morimoto grito lo mas fuerte que sus pulmones se lo permitieron en cuanto sintió que alguien jalaba de su cuerpo, atrayendo las miradas curiosas de las pocas personas que transitaban las calles a aquellas altas horas de la madrugada.

 Sin decir una palabra, Yuto tiró de su pequeño amigo con algo más de fuerza, enredando sus brazos en la cintura de este y separándolo por fin de ese poste en cuanto Ryutaro aflojo su abrazo de aquel objeto en un claro descuido ocasionado por su ebriedad.

Una sonrisa triunfante se dibujo en los labios de Nakajima ante su logro, y luchando aun con el torpe forcejeo que protagonizaba el pequeño para zafarse de sus brazos, cargo de él como si de un simple costal de papas se tratara, caminando por fin lejos de aquel molesto lugar.

 — ¡Bájame ahora!, ¡No quiero irme!, Quiero seguir jugando con Yuto y... y… ¡Quiero saber como diantres sus sonrisas pueden ser tan sensuales!

Claro que… el hecho de marcharse lejos no parecía ser impedimento para que el pequeño siguiera gritando aquella sarta de perversiones que el alto pensó estaban lejos del vocabulario de Ryutaro. Cosa que obviamente era mentira. Y para colmo seguía confundiéndolo con ese odioso poste eléctrico.

 — Si, si, solo estate quieto. — Nakajima dijo en voz baja intentando ignorar aquellos comentarios, pero el leve sonrojo en sus mejillas creció un poco más ante las palabras del pequeño.

Yuto siguió caminando, cargando con un extrañamente tranquilo Ryutaro en su hombro, que al parecer había encontrado divertido el golpear su espalda mientras cantaba típicas canciones infantiles sin la más mínima intención de afinar un poco de su voz. Y después de algún tiempo así, y que el pequeño siguiera confundiendo a algunos de sus amigos con objetos inanimados –como había hecho ya con el–, un largo lapso de silencio llego.

 — ¿Qué ocurre? — El chico alto se detuvo un momento, intentando comprobar si el pequeño había caído dormido al fin, pero el ligero apretón que recibió en su camiseta, le hizo darse cuenta que no era así.

— Yuto es un tonto. — La voz con aquel ligero tono deprimido que Ryutaro utilizo para decir aquello llamo su atención. Y tras meditar sus opciones un momento decidió bajar por fin al pequeño, solo esperaba que ya hubiera recuperado algo del equilibrio que hace momentos no tenía.

 En cuanto sus pies tocaron tierra, Ryutaro froto sus ojos con ambas manos en un claro gesto aniñado, tratando de alejar así el cansancio que se empeñaba en obligarlo a cerrar sus parpados, y tras tambalearse un poco sin llegar a caer, tomo algo de aire para intentar sonreírle a la persona con rostro borroso frente a el.

— Tonto. — Repitió con aquel tono triste — Lo odio.

 Silencio. Yuto lo miro sin saber muy bien que era lo que debía hacer, ¿A que venia eso ahora? Si hace tan solo algunos minutos que no se cansaba de gritar –Según las propias palabras de Ryutaro– lo guapo y sexy que era. Pero antes de que el pudiera objetar algo, las risas aparentemente divertidas de Morimoto lo obligaron a mirarlo aun mas confundido.

— Mentira~ — Ryutaro siguió riendo algunos segundos mas, definitivamente el hecho de que pudiera cambiar de animo tan rápido debía ser a causa del alcohol. — ¿Sabes? El me gusta, me gusta mucho. — Las mejillas ya sonrojadas a causa de beber tanto se impregnaron aun mas de aquel tono carmín, y Yuto agradeció por un momento el hecho de que el pequeño ahora dirigiera su mirada a algún punto en el suelo. — ¿Debería decírselo? Quiero decir… Estaba apunto de hacerlo, ¡Incluso lo invite a salir!, Pero estaba tan nervioso y Takaki dijo que un poco de alcohol le da valor a cualquiera, pero no fue así, y ahora creo que… me siento algo mal.

 ‘Feliz’ era una pobre definición para todo lo que Yuto sentía al escuchar aquello, por que ni las torpes películas americanas sobre amor que veían las adolecentes podrían igualar jamás aquel momento tan perfecto, a ese Ryutaro ebrio con esos repentinos cambios de humor que de alguna forma eran adorables, y a esa confesión de no más de un par de minutos que le había dicho sin saberlo.

 Por que ahora era capaz de comprender el por que el pequeño había ordenado aquella bebida alcohólica de nombre tan extraño hasta quedar totalmente perdido, y el hecho de haber sido confundido con aquel poste de luz y que Ryutaro siguiera sin reconocerlo ya no le parecía tan malo.

 — Estoy seguro que él estará feliz de oírlo. — Yuto se acerco al pequeño, revolviéndole el cabello con una gran sonrisa en su rostro, sintiéndose extraño al tener que hablar de el en 3ra persona — Pero para estar seguros de que nunca lo olvide, deberías recordárselo con algo como esto todos los días.

Tomo el rostro de Morimoto entre sus manos, siendo invadido inmediatamente por ese ligero olor a vodka que desprendía el aliento de Ryutaro, y que de pronto le estaba pareciendo tan agradable. Queriendo gritar de alegría por todo lo que sucedía y al mismo tiempo reír por haber sido derrotado, por que ese pequeño le había ganado dando el primer paso y declarándole en pocas palabras que lo quería, justo como llevaba tiempo queriendo hacer él, y ahora solo quedaba igualar el marcador.

 Fue el sabor del melocotón combinado con aquel licor lo que sus labios saborearon en cuanto beso al chico frente a el. Suave, tierno y sin prisas; no estaba seguro de si Ryutaro sería capaz de recordar aquel primer beso entre ellos, pero de alguna forma sentía que debía hacerlo especial.

 Y lo que paso después fue tan rápido, Ryutaro respondiendo a aquel beso por no mas de un par de segundos antes de apartarlo bruscamente y retroceder algunos pasos, mirándolo como si algo dentro de el doliera, tornándose pálido de repente, llevando ambas manos a su boca, girando su cuerpo dándole la espalda y después… Yuto solo pudo escuchar como es que el pequeño se deshacía de lo que seguramente había sido su desayuno esa mañana, y casi podía asegurar que la cena del día anterior también había quedado fuera.

Nakajima se acercó a el en cuanto aquellos sonidos algo desagradables dejaron de escucharse, acariciando suavemente la espalda del pequeño para ayudarlo a recuperarse y pasándole un trozo de papel que llevaba siempre en el bolsillo de su pantalón. — El también te quiere Ryu-chan — Confeso con una sonrisa mientras ayudaba al chico a enderezarse, depositando un ligero beso en la frente de Morimoto, y rodeando su cuello con uno de los brazos de Ryutaro para ayudarlo a caminar.

 Riendo internamente al pensar en la fuerte resaca que el pequeño tendría a la mañana siguiente, casi pudiendo escuchar el seguro berrinche que montaría culpándolo de haberlo dejado hacer todas aquellas cosas vergonzosas, aunque ahora siempre quedaba la posibilidad de hacerlo callar con un beso.

Y una sonrisa torpe se dibujo en los labios de Yuto sin que el pudiera evitarlo, definitivamente debía de admitir que su madre tenía razón, el amor volvía tontas a las personas.

Pero siempre que Ryutaro fuera en único en presenciar esa cursi faceta suya, él estaba bien con eso.

lunes, 20 de febrero de 2012

♠ {DRABBLE} Good Bye, Baby

: Torpe PV, ¡Muere! DDDx

: Rokkugo - Super Junior T

: ¿Para que les digo?, si siempre es FB x'D




Titulo: Good Bye, Baby
Autor: ¿Quien mas que yo? -w-'
Dedicado a: Andii, Takumi-chan y Karen :3
Parejas: Inoo Kei x Arioka Daiki { InooDai }
Género: ...¿fluff?,
la cosa mas extraña del mundo x'D
Extensión: Drabble
Nota: Bueno, este drabble esta basado en hecho reales(?).. algo así x'D .. vi algo parecido mientras iba a casa y fui feliz *--*, fue tan bello que merecía ser drabble ;u; (?) xD!
Nota2: El titulo es por la canción de miss A, que escuchaba mientras escribía esto .w. , y por que no se me ocurría algo mas D:!




Tomo fuertemente su mano en cuanto lo tuvo a su lado nuevamente, como odiaba esos inútiles torniquetes que los obligaban a separarse al solo permitir el acceso a una persona a la vez.

La paciencia no era su fuerte, y aunque pareciera ridículo, esos escasos segundos en los que su mano soltó la de Kei simplemente lo molestaban, por que a pesar de que había pasado todo el día a su lado, para Daiki no era suficiente.

—¿En que piensas?. —La voz curiosa de Inoo llamándolo en medio del bullicio en aquella estación de trenes, le hizo girar a mirarlo.

—¿Eh?,… Ah, no es nada. —Daiki solo se limito a aferrarse un poco mas a la mano de Kei, regalándole una suave sonrisa en cuanto sus miradas se cruzaron.

Por que el sabía que querer pasar cada momento a su lado era ciertamente algo infantil, y el hace tiempo que había dejado de ser un niño pequeño para actuar de esa forma, así que solo podía quedarse callado y disfrutar de el final de aquel día tan perfecto que habían pasado juntos.

Aunque la idea lo molestara aun más.

—¿Seguro que estas bien?. —Una gran sonrisa se dibujo en el rostro de Kei al ver aquel lindo puchero en los labios de Arioka.

—Lo estoy. —Daiki necesito un par de minutos para contestar lo mas tranquilamente que fuera posible, decidido a no confesarle jamás pensamientos tan inmaduros por su parte, a Kei. —Ya deja de preguntarme.— El castaño empujo levemente el cuerpo de Inoo a manera de reproche, escuchando perfectamente la pequeña risa que escapaba del mas alto.

Pero aquella voz femenina que resonaba por todo el lugar, acompañada de la hora marcada con grandes números rojos en el reloj dentro de la estación, solo le recordaban que su tiempo al lado de Inoo se estaba agotando, ¿Acaso el transporte en Japón no podía dejar de ser tan puntual en ocasiones como esa?, Unos segundos mas a su lado, solo pedía eso.

El sabía que mañana se verían nuevamente, pero todas esas horas que no pasaban juntos eran insoportables. Por que estaba enamorado, ¿Y acaso el amor no saca lo mas cursi de las personas?

Por que ahora, mientras Inoo se encargaba de susurrarle dulces palabras de despedida, el solo podía entrelazar mas sus dedos con los de Kei, ignorando el ligero entumecimiento que comenzaba a atacar su mano, intentando absurdamente el preservar un poco mas de tiempo aquella calidez que el tanto amaba.

Y que solo Inoo Kei era capaz de darle.

—No quiero…

Daiki se sintió incapaz de completar su oración en cuando aquella linda unión que mantenía su mano con la de Inoo fue sustituida por un par de delgados brazos rodeando su cintura, atrayéndolo lentamente, para después besarlo.

Aquel era un lugar publico, lo que hacían no era bueno a ojos de algunas personas, ¿Pero que mas daba?, Si lo único que pasaba por la mente de Daiki era la forma adecuada en la que debía enredar sus brazos en el cuello de Kei, de lo mucho que disfrutaba aquellos besos y de esa lengua juguetona que se colaba entre sus labios, robándole un pequeño suspiro que termino atrapado en su garganta.

—Te quiero Dai-chan.

Daiki se sonrojo ante lo tremendamente sensuales que le habían parecido aquellas palabras siendo susurradas por Inoo, aun muy cerca de sus labios. Y solo fue capaz de reaccionar cuando el sonido agudo de las puertas del vagón abriéndose frente a ellos inundo sus oídos.

Por que en algún momento mientras el se dedicaba a saborear todo lo que le era posible en aquel beso, el tren había llegado cumpliendo su ya típica escala en aquella estación, y ahora el debía irse.

—Nos vemos mañana, descansa.

Quiso negarse, pero la sonrisa que Inoo le dedico solo aturdió aun mas sus sentidos, y sin poder impedirlo, termino dentro del vagón, despidiéndose de Kei con un simple movimiento de su mano mientras las puertas corredizas se cerraban. Separándolos por fin.

Y cuando el tren comenzó a moverse, y la silueta de Inoo dejo de ser visible para el, justo antes de que la ansiedad por tenerlo cerca atacara su cuerpo nuevamente, Daiki sintió su celular vibrando, clamando por algo de atención.

‘¿A que las despedidas no son tan malas ahora?’

A la gran sonrisa que se dibujo en su rostro, se le sumaron un par de mejillas sonrojadas en cuanto leyó aquel mensaje de texto, y se sintió torpe, por que era claro que Inoo conocía a la perfección lo mal que se sentía al tener que dejarlo, y había intentado hacerle las cosas mas fáciles a la hora de decir adiós.

Y sin poder evitarlo, esas ganas tremendas de correr a su lado y abrazarse a el para besarlo hasta que le fuera imposible respirar, se hicieron presentes.

Pero solo por esta vez se contendría, por que mañana sería un nuevo día y podría verlo, y después de todo, las bienvenidas siempre son mucho mejores que las despedidas...

¿verdad?.

viernes, 11 de noviembre de 2011

♠ {DRABBLE} ~Usagi-san~

: Frío e___é ..

: Star - Kang Min Hyuk

: Y sigo peleando con el InooDai (?) xD




Titulo: ~Usagi-san~
Autor: Tsuki ·3·
Dedicado a: Hiba-chan~
Parejas: Takaki Yuya x Hibari •Takaki x OC• { YuyaRi }
Género: fluff, Hetero
Extensión: drabble
Nota: si, de nuevo hetero~ -w-, si ellas lo quieren yo solo puedo escribir x'D!





Lo primero que vio al entrar a su habitación fue ese enorme conejo de felpa abarcando gran parte del espacio en su cama, parpadeo un par de veces, preguntándose si sería buena idea salir corriendo a preguntarle a sus vecinos sobre un extraño con un enorme peluche entrando en su casa, podía ser muchas cosas, pero olvidadiza no era una de ellas, y ese gran conejo blanco no estaba ahí cuando ella se marcho esa mañana.

Y el hecho de que ahora ese conejo estuviera llamándola… era algo aun más aterrador.

– Hiba-chan~ Hiba-chan~ – Repetía el peluche una y otra vez, con aquella extraña voz que intentaba parecer adorable.

Correr abría sido la mejor opción, pero a la chica solo le bastaron algunos minutos para que su cabeza entendiera que era lo que estaba sucediendo. Y casi al instante una dulce sonrisa se formo en sus labios.

– ¿Hiba-chan esta enojada?. – El enorme conejo la llamo de nuevo, haciéndola reír levemente al darse cuenta que aquella voz no pertenecía al peluche frente a ella, sino al chico castaño que tanto quería.

Solo el podía tener esa clase de detalles tan extraños.

Y solo ella podía ser tan inmensamente feliz con ellos.

Hibari se acerco a su cama sentándose al lado del conejo, acariciándole su suave cabeza blanca, mientras pensaba bien lo que diría, después de todo, no perdonaría al chico tan fácil después de la pelea que habían tenido días antes. O por lo menos, eso era lo que le haría creer. Takaki merecía sufrir un poco por hacerla sentir culpable en aquella absurda discusión.

– Lo estoy. – Respondió tranquilamente, aunque aquello era una mentira, estaba demasiado interesada en la respuesta que aquel animal de felpa le daría.

– ¿Abrazarme te haría sentir mejor?. – El conejo pregunto tímidamente después de algunos minutos en silencio.

– Un poco. – Sonrió – Pero sería más fácil si sales del armario.
Silencio.

Por primera vez desde que aquella extraña platica había comenzado Hibari dejo de mirar al conejo frente a ella para posar su vista en la puerta del pequeño armario en su habitación, que se abrió lentamente dejando el suficiente espacio para que aquel ‘intruso’ dentro de el diera un vistazo.

– Como es que… – Takaki miro a su novia algo preocupado, su ‘perfecto’ plan había sido un total fracaso, jamás confiaría de nuevo en las grandiosas ideas de Yuto.

Hibari se puso de pie, caminando hasta el armario para abrirlo por completo, tomando la mano de Yuya para que el saliera finalmente de ahí.

– Baka~ – La chica se cruzo de brazos después de ayudar a su novio a salir. – ¿Pensabas quedarte encerrado en mi armario toda la noche?. ¿Cuál era la idea exactamente? – Cuestiono fingidamente molesta.

– Es un lugar cómodo. – Takaki llevo una mano a su nuca claramente nervioso – Yo… solo quería saber si aun estabas enojada conmigo. Si era así el conejo recibiría los golpes en mi lugar.

Ella lo miro pensando una vez más en lo que haría, el ya había sufrido bastante, ¿cierto?, pero aun había algo mas.

– Si quieres que te disculpe en verdad, debes darme muchos hijos como ese – Hibari señalo al enorme peluche en su cama, haciendo a Yuya reír, no había nada de que preocuparse. – Con cuatro más estaría bien.

– ¿Tantos?.. ¿Cinco no te parece mucho?, ¿Cómo vamos a mantenerlos?. – Takaki le pregunto bromeando sobre su futura numerosa ‘familia’. – Esta bien, cinco serán. – Suspiro mientras satisfacía esa enorme necesidad de su cuerpo por tenerla cerca, abrazándola fuertemente.

– Y todos hijos de Yuuyan~ – Hibari le sonrió enredando sus brazos en el cuello del chico, siendo ella quien diera el primer paso, juntando sus labios con los de Yuya.

Como extrañaba esos besos. Definitivamente debían recuperar todos los que se perdieron en el tiempo que aquella absurda discusión los tuvo separados.

Aunque eso era algo, que su pequeño hijo conejo sentado en la cama…

No debía ver.

domingo, 16 de octubre de 2011

♠ {DRABBLE} Admítelo.

: Cambie mi fresa por una casa ;3; (?)

: I Don't know - MBLAQ ♥

: Tratando de escribir InooDai -33-




Titulo: Admítelo.
Autor: ~Tsuki
Dedicado a: Mi linda hija Yuni!, este drabble es por su cumpleaños
Parejas: Yamada Ryosuke x Yuni •Yamada x OC• { YamaNii }
Género: AU, fluff, Hetero
Extensión: drabble
Nota: Bueno, esto era yaoi XD!, pero en algún momento termino siendo hetero -w- .. así que.. ignoren la mención del leve YamaJima(?) xDD




– Así que te gusta Yuto. – La chica a su lado esbozó una linda sonrisa, esperando la casi segura explosiva reaccion de su amigo ante sus palabras.

– ¡Que no!. – Reprocho inmediatamente, mirándola molesto. – Ya te dije que solo somos amigos, tú eres la que se hace ideas raras en la cabeza.

Ella no pudo evitar echarse a reír al notar el sonrojado rostro del chico, y tras acercarse un poco a el, pico repetidas veces la suave mejilla de su amigo. Molestarlo era realmente divertido, y ella tenía un derecho especial para hacerlo por el simple hecho de ser amigos de la infancia.

– Pero Yama-chan, no soy la única que lo piensa. – La pequeña trato de defender sus argumentos, aun tenia exactamente quince minutos para seguir insistiendo antes de que ambos llegaran a la escuela. – Y si lo piensas bien, ustedes hacen linda pareja.

Yamada soltó un largo suspiro ante las descabelladas palabras que salían de la boca de su amiga, y con un leve movimiento, obligo a la chica a dejar de picar su mejilla.

– ¿En verdad te das cuenta de lo que dices Yuni-chan?. – Le pregunto, mientras intentaba por todos los medios entender el razonamiento de la chica. – Como llevo diciéndote hace meses, Yuto no me gusta por que no soy gay. – Ryosuke recalco el ultimo trió de palabras, sacándole un puchero a su compañera. – Y la verdad, también dudo que Yuto lo sea.

– ¡Bien!. – Era el turno de Yuni de mirar a su amigo claramente enfadada. – Pero si un chico mucho más lindo que tú llega y te lo quita, será solo tú culpa.

– Aprenderé a vivir con eso.

La pequeña camino un par de pasos por delante de Yamada, dejándolo atrás, Ryosuke la conocía demasiado bien como para saber que ahora ella estaba molesta con el, y una ligera sonrisa se formo en sus labios ante el adorable comportamiento de su amiga.

– Yuni-chan... – La llamo, pero como ya lo suponía, fue totalmente ignorado. – Yuni-chan, ¿En verdad estas enojada?. – Yamada siguió hablándole, obteniendo los mismos resultados. – Sabes, eres la única chica que conozco que se molesta por que no sea gay, ¿No deberías estar feliz?.

La contagiosa risa del chico que inundó sus oídos, sumada a aquella absurda pregunta la hicieron detenerse, girando bruscamente para encarar a su amigo.

– ¿Feliz?. ¿Por qué debería yo de…?. – Todo intento de protesta desapareció de su mente en cuanto cayo en la cuenta de lo cerca que ahora estaba Ryosuke de ella, y le fue fácil sentir aquella ira ser remplazada por un extraño ataque de nervios.

– Por que si lo fuera, definitivamente no haría esto. – Yamada se inclino levemente para rozar sus labios con los de Yuni, un pequeño beso que duro no más de algunos segundos fue suficiente para transmitirle exactamente todo lo que el la quería.

La sonrisa en los labios de Ryosuke se lleno de autosuficiencia al ver las sonrojadas mejillas de Yuni, el no podía ser gay, no con todo lo que sentía por aquella linda chica frente a el.

viernes, 14 de octubre de 2011

♣ {ONESHOT} Mi propiedad eres tu.

: ¿En verdad es EL? .___.

: Oh yeah - MBLAQ

: Live Journal ~~


Hola!
Volviendo aquí después de mucho tiempo :D!, con mi 1er TakaBu!, que la verdad siento que esta algo extraño xD, pero como dice en las "notas"(?) no me golpeen ;A;!.

Recuerden dejar bellos comentarios :DD
y disfruten~~♥

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Titulo: Mi propiedad eres tu [?]
Autor: Tsuki nwn)/!
Dedicado a: Hiba-chan! pero ya lo vio el LJ XD
Parejas: Takaki Yuya x Yabu Kota {TakaBu }
Género: AU, fluff .. algo de eso XD
Extensión: One-shot
Nota: lalala~ ♪ lo siento si es extraño, pero jamas en mi vida he leído TakaBu, mucho menos escrito algo de ellos xDD. No me maten ;A;! (??)



–¡Ahora eres mío!. – El grito de Takaki llamo la atención de todos los demás en ese pequeño salón de clases, pero a el poco le importaba aquello, pues solo se dedicaba a mirar firmemente a un confundido Yabu.

– ¿Eh?. – Kota miro a ese extraño chico claramente asustado. – ¿Yo? – Pregunto, auto señalándose con uno de sus dedos, obteniendo a cambio un frenético asentir por parte de Takaki y el solo pudo dejar caer el cartón de leche que tomaba minutos antes, entendiendo cada vez menos lo que estaba pasando.

– Creo que estas condenado Yabu-kun. – La risa de Hikaru estallo minutos después, llamando la atención de aquellos dos, que parecían haber olvidado el hecho de que ahora almorzaban con tres personas más. – Pobre de ti~ tu primer día aquí y ya tienes a Bakaki reclamándote. – El rubio (1) se acerco a Kota para tomar su hombro en un falso gesto de lastima, arrebatando así mas risas por parte de sus compañeros.

El pequeño Yabu los miro claramente confundido, mientras sus nuevos amigos parecía no dejarían de reír nunca, ¿Acaso aquello era una broma por ser el chico nuevo?, acababa de mudarse a la ciudad, ese era su primer día de escuela, llevaba escasas horas de haber conocido a esos niños, ¿Y ahora eso?. Definitivamente, a sus cortos ocho años de vida jamás había pasado por algo similar.

– Es que yo... – Intento hablar, pero fue interrumpido por aquel extraño sujeto.

– ¡Hikaru baka~!, ¡Deja de tocarlo, es mío!. – Takaki aparto bruscamente la mano de Hikaru del hombro de Kota, abrazándolo el a cambio.

Por su parte, Yabu intentaba por todos los métodos apartar a Yuya de su lado, pero este se aferraba más a su cuerpo con cada movimiento que daba, y las risas en incremento de sus amigos no le ayudaban en nada. Estaba a punto de protestar, ¡¿Acaso no iba a soltarlo nunca?!, pero la maestra a cargo de su clase llego, obligando a todos a regresar a sus respectivos lugares.

Pero si el pequeño Kota pensaba que el hecho de que Takaki estuviera del otro lado del aula era motivo suficiente para que lo dejara tranquilo, estaba equivocado. ¿Qué era lo que se traía ese chico con el?, gritando a todo pulmón que le pertenecía cuando apenas si conocía su nombre, definitivamente lo mejor era ignorarlo.

Una, dos, incluso tres clases habían pasado ya, pero lo único que no terminaba era la insistente mirada de Yuya sobre el, Yabu estaba a punto de perder la poca paciencia que le sobraba, y decidió reclamarle a aquel chico que lo dejara tranquilo, pero en cuanto sus miradas se cruzaron, Takaki lo saludo con una sonrisa algo torpe adornando sus labios, y el solo pudo responderle lentamente mientras fingía regresar su atención al pizarrón.

– ¿Que es lo que sucede con el?. – Le pregunto a Inoo, sentado a su lado, mientras señalaba disimuladamente a Yuya.

– ¿Con Takaki?, no lo se, es bastante extraño algunas veces. – El chico respondió tranquilamente tras pensarlo un par de minutos, ¡Pero eso para nada tranquilizaba a Kota!.

– Parece que Yabu-kun le gusta~. – La voz de Daiki sentado detrás de Kei, los hizo voltear a verlo. – ¿O no?, Lo mismo hizo cuando el pequeño hámster (2) de la clase llego, no se cansaba de gritar “¡mío, mío!” a todo aquel que quisiera tocarlo.

¿Qué clase de razonamiento era ese?, Lo comprendía si de un pequeño animal se trataba, ¡Pero el era una persona!.

– ¡Ah!, Lo recuerdo~ – El pequeño rubio detrás de Kota lo tomo nuevamente por los hombros para acercarse a el. – Parece que no hay salvación para ti. – una risita se escapo de sus labios a la par de un gran suspiro por parte de Yabu. ¿Pedirle a su madre un cambio de escuela sería algo extraño?.

– ¡Te dije que es mío, torpe Hikaru, no lo toques con tanta confianza!. – Takaki que se encontraba observando todo desde su lugar, se levanto rápidamente al ver a Hikaru tan cerca de Yabu, aventándole la goma de borrar en su mano. Llamando nuevamente la atención de todos en la clase.

Yuya estaba dispuesto a correr y golpear a su amigo que ahora sobaba su mejilla por el impacto de la goma, pero la voz molesta de la maestra llamándole, y el hecho de que ahora esa mujer se encontrara frente suyo solo podía significar algo.

Problemas.

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– ¿Seguro que no quieres venir?. – Inoo miro a Yabu tratando de convencerlo de aceptar su invitación. El timbre que anunciaba el fin de clases había sonado ya, así que podían marcharse.

– Estoy bien, tengo que esperar a mi mamá de todas formas. – Respondió mientras guardaba lentamente sus cosas.

– Pero…

– ¡Kei!, ¡Vamos por helado ya!. – Grito Daiki mientras se colgaba del brazo de Inoo. – Nos vemos mañana Yabu-kun. – Se despidió mientras arrastraba a su amigo fuera de aquel lugar, con Hikaru siguiéndolos mientras reía un poco.

Kota se despidió de ellos con un sutil movimiento de su mano, y tras terminar de ordenar todo camino dispuesto a marcharse y esperar a su madre fuera de la escuela, el camino a su casa aun era algo que debía aprender. Pero las quejas de Takaki mientras limpiaba el escritorio de la maestra lo hicieron detenerse.

Aquel chico se había ganado un castigo por interrumpir en medio de la clase, y ahora debía limpiar todo antes de poder irse, además de que era bastante extraño, cualquiera en su lugar hubiera salido corriendo, pero no el, y aunque pensaba que aquello era en definitiva una mala idea, dejo su mochila dispuesto a ayudarlo.

– Así acabaras más rápido. – El pequeño Kota tomo un borrador y se acerco a la pizarra, limpiando todo el rastro de tiza frente a el.

– Gracias. – Takaki le sonrió dulcemente mientras se dedicaba a sacudir los borradores.
Yabu miro divertido a Yuya que ahora estornudaba repetidas veces a causa del polvo de tiza en el aire, y una sonrisa se formo en sus labios, no parecía ser una mala persona, y a pesar de todo lo ocurrido, seguía queriendo ser su amigo.

– Oye. – La voz de Kota hizo a Takaki dejar todos sus deberes para mirarlo, situación que lo puso extrañamente nervioso. – Sobre… sobre lo que dijiste esta mañana… No hablabas en serio, ¿verdad?. – Le pregunto, confiando en que el chico le diría que aquello no era mas que un absurdo juego. Pero estaba equivocado.

– ¿Hum?, ¡Claro que lo hacia!, ¿Que es lo que no entiendes?. – Cuestiono Takaki, ladeando levemente la cabeza. – Es bastante claro, ¿no?. Ahora eres mío. – Sonrío ampliamente mientras se acercaba a Yabu que aun lo miraba incrédulo.

– Espera, ¡n-no puedes ir por la vida reclamando personas!, ¡No soy un juguete!. – Kota lo miro ligeramente molesto, ¡En verdad que no comprendía para nada lo que el chico pensaba!, y por si fuera poco, la sonrisa de Takaki parecía no querer desaparecer.

– Eso lo se. – Respondió frente al pequeño castaño. – Pero… Siento que si no lo hago ahora, alguien más puede querer llevarte. Y yo te quiero para mí.

Kota sintió un extraño sentimiento apoderarse de su cuerpo al escuchar las palabras de Takaki, y llevo ambas manos a sus mejillas que parecían haberse enrojecido, sentía su corazón latir con fuerza, sus piernas tan débiles y algo entraño revolvía su estomago. Pero no estaba enfermando, o por lo menos eso creía.

– Yo no… Iré a ninguna parte. – Apenas pudo pronunciar aquello sin dejarse vencer por los latidos frenéticos que ahora retumbaban en sus oídos. – Acabo de llegar, no pienso marcharme un algún tiempo.

– ¿En verdad?, ¡¿Lo prometes?!. – La sonrisa de Takaki se ampliaba con cada palabra de Yabu, y no pudo evitar aquel impulso de lanzarse a el y abrazarlo con fuerza, sonrojando aun mas al pequeño Kota.

– Si, si lo hago, pero suéltame. – Protesto Yabu, sintiendo como el nerviosismo en su cuerpo aumentaba al tenerlo tan cerca, y por primera vez en el día, Yuya hizo exactamente lo que el chico le pedía, mirándolo firmemente. – ¿Que?.

– ¿Entonces, eres mío ahora? – Takaki le dedico una sonrisa traviesa al pequeño niño sonrojado, que abrió enormemente sus ojos ante aquel tipo de pregunta.

– Como sea... - Respondió con un puchero, fingiendo restarle importancia a la situación.

Yuya le sonrió una vez más, acercando su meñique a Yabu para entrelazarlos y sellar su “trato” en una clásica manera infantil, y así lo hizo el pequeño, pero lo que Kota jamás espero, era ese tierno beso que Takaki le dio al juntar sus labios por no más de un par de segundos.

– Es una promesa. – Susurro Takaki mientras se aferraba a su delgado cuerpo. – Yabu-kun ahora es todo mío~

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Su primer día de escuela había terminado, Yabu Kota había hecho nuevos amigos, tenía sus primeras buenas notas en diferentes materias y un delicioso helado que su madre le había comprado en el parque cercano a su casa. Pero, lo que aun no pensaba claramente, era como explicarle a ella que ahora él le pertenecía a alguien más. Después de todo, había hecho una promesa. (3)





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- (1) = Hikaru rubio super rlz *33*)/!, no me importa que de pequeño no fuera rubio xDD!
- (2) = no~, no pensaba en Ryutaro mientras escribía eso -w-.. (?) Lo siento!, no puedo evitarlo ;A;!.. jaja XD!
- (3) = Final fome y aburrido para un fic fome y aburrido :D .. xDDD!